
Casi nunca falla, siempre que estoy haciendo la calle me encuentro con gente de lo más curioso. Este tío se llama Sergio y nos regaló una bolsa llena de fruta. No paraba de presumir de la botella en forma de toro que sujeta en la mano. Según él, era una edición limitadísima de un licor raro.
Sergio no comia animales porque tienen corazón, y no puede comer nada que tenga sus propios sentimientos. Me hizo pensar…
Street wisdom
Febrero 23, 2009 de kingegorah